Capacidad de ejecución: La importancia del sector privado

Publicado originalmente en Global Energy.

Como sabemos, el Presidente ha atado a Pemex el éxito de su gobierno en el tema de los hidrocarburos. No apuesta por el aporte del sector privado, representado actualmente por más de 70 empresas que tienen más de 100 contratos de producción compartida y licencias. Ha repetido en varias ocasiones, que el aporte de las empresas privadas no es significativo, y no ve un compromiso en el esfuerzo que han hecho desde el 2015 hasta el presente, donde solamente han incrementado unos 40 mbpd.

Desde el 2015 las empresas con contratos de exploración y producción, CEE, han invertido más de 2700 millones de dólares en las actividades realizadas, con base en los planes aprobados por la Comision Nacional de Hidrocarburos, CNH. La mayoría de esa inversión esta relacionada con actividades necesarias para la definición de “plays” o sitios que les permitan ubicar los pozos exploratorios.
Pareciera que los expertos de la SENER y de la CNH, no le han explicado al Presidente y a la secretaria de energía, que la mayoría de los contratos otorgados en las dos primeras rondas en el año 2015 son de bloques exploratorios, y que aquí hay procesos de toma de información sísmica, interpretación de esa información, definición de los sistemas petroleros asociados a estructuras geológicas, selección de plays y perforación de pozos que pueden llevarse varios años, pues tanto la primera actividad de toma de información sísmica, como la perforación de pozos, requieren primero una fase de ingeniería, y luego procesos de contratación de otras empresas de servicios técnicos, pues son actividades especializadas.
Solamente 29 de los contratos CEE asociados a producción y dos contratos de farmouts – asociaciones de Pemex con dos empresas privadas internacionales – están aportando la producción, porque estos campos tenían pozos activos que estaban produciendo. Las empresas privadas una vez se hicieron responsables de los campos, realizaron la ingeniería necesaria para reactivar o reparar pozos inactivos, proceso mucho más rápido, que realizar actividades para perforar pozos nuevos. Así que la producción recibida de Pemex de unos 10 mbpd en esos campos, ha sido incrementada hasta 47 mbpd con el esfuerzo aportado por las empresas privadas.
En cualquier caso, es un volumen modesto pero superior a lo recibido de Pemex al momento de tomar posesión de los campos. El argumento del gobierno es que las actividades que realizan los privados vienen siendo demasiado lentas, lo que obligó al Presidente a exigir un compromiso volumétrico en su primera reunión con los representantes de la AMEXHI, la organización creada por las empresas privadas para actuar como un gremio, ante las instituciones públicas y el sector político del país. En esa oportunidad la AMEXHI comprometió una producción del orden de los 280 mbpd para el año 2024, es decir al final del sexenio de esta administración gubernamental.
Más allá de los barriles producidos la AMEXHI destaca el aporte financiero al Estado, que desde el mismo 2015 y hasta finales del 2019 ha sido superior a los 1900 millones de dólares depositados al Fondo Mexicano del Petróleo, y más de 1600 millones aportados a Pemex con la participación de las empresas en farmouts y las migraciones de tres campos de contratos CIEP a CEE. El aporte de cada proyecto esperado por el Estado por concepto de regalías, impuestos y beneficios de los volúmenes de producción, supera el 70%, cifra que se encuentra dentro de los parámetros internacionales, para este tipo de procesos.
Esta constante discusión entre los representantes del gobierno y la AMEXHI involucra también de manera directa a Pemex, pues además de los dos campos que tienen en asociación con dos empresas internacionales – farmouts – y los tres contratos CEE producto de la migración de los CIEP que están aportando producción, la empresa productiva nacional tiene asociaciones con otras empresas, formando parte de consorcios que están desarrollando actividades de exploración, y que han sido severamente criticados por no aportar producción. Así que Pemex tiene una responsabilidad importante de informar al gobierno sobre las realidades que cada día enfrentan dentro de estos consorcios, y que deben superar para ir cumpliendo con las metas en cada uno de los proyectos.
También Pemex ahora enfrenta un nuevo tipo de asociación que no estaba presupuestada, el tema de las unificaciones de yacimientos, que ya se presenta en uno de los bloques que logró quizá el mayor descubrimiento que se ha hecho en México en los últimos 30 años. Se trata del descubrimiento Zama en un bloque exploratorio, de la segunda ronda del año 2015, otorgado al consorcio de las empresas Sierra Oil y Talos Energy. Un descubrimiento hecho en aguas someras del Golfo de México- y con un potencial de reservas superior a los 1000 millones de barriles. Durante las interpretaciones geofísicas y definición del sistema petrolero geológico, Talos Energy descubrió   que la acumulación se extendía hasta un bloque o zona asignada a Pemex, y que por lo tanto debía informar a la empresa nacional para iniciar un proceso de análisis de unificación de yacimientos, y poder definir el tamaño de la acumulación y la responsabilidad de la operación del proyecto.
Para ello Pemex debe perforar un pozo que permita evaluar las reservas potenciales existentes en la sección del yacimiento que está en su bloque, algo similar a lo hecho por Talos Energy. No obstante Pemex aún no ha perforado este pozo, y ya el descubrimiento de Talos tiene más de un año que se hizo. Evidentemente esta situación está causando tensión entre la empresa Talos Energy, Pemex y el Estado mexicano, pues la empresa Talos Energy tiene detenida sus operaciones esperando la definición y respuesta de Pemex.
El gobierno debe entender que, aun fortaleciendo Pemex, el país necesita una mayor capacidad de ejecución y ésta se la pueden brindar las empresas privadas, así que la SENER y la CNH deben poner sobre la mesa esta discusión e informar al señor Presidente acerca del avance hecho por el sector privado, pues las descalificaciones en nada ayudan al fortalecimiento del sector, en cambio sí atentan contra su propósito de lograr una producción de 2. 4 mbpd al final de su sexenio.