México necesita fortalecer la capacidad de ejecución

Publicado originalmente en Energy & Commerce.
Recientemente tuvimos la oportunidad de atender una reunión de trabajo con el presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, para escuchar su opinión acerca del sector energético en general y de hidrocarburos en lo particular. Tuvimos una grata impresión al saber que esta Comisión está abocada a interactuar activamente con el sector privado para apoyar al gobierno en su estrategia de fortalecimiento de Pemex y también el desarrollo del sector privado.

La audiencia estuvo conformada por representantes de empresas operadoras y de servicios, así como de la ingeniería y consultoría. Durante el programa de trabajo de la reunión, su presidente, diputado Manuel Rodríguez González, explicó que querían darle prioridad al tema de Planeación de los requerimientos energéticos y crear un sistema de indicadores para hacer seguimiento a las iniciativas y proyectos en desarrollo en el sector. Así mismo informó acerca de la creación de mesas de trabajo para facilitar la interacción con el sector y las empresas del Estado: Pemex y la CFE.

Aunque el programa presentado luce ambicioso y retador, la audiencia de expertos en varios campos energéticos le hizo al presidente de la Comisión sugerencias y comentarios que le ayudarán a complementar o fortalecer el programa presentado. Tomando en cuenta que el tema de la planeación del sector energético es responsabilidad de la Secretaría de Energía; y el de control de proyectos es rol de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, CNH; consideramos que el aporte de la Comisión de Energía en estos segmentos de la cadena de hidrocarburos no agregaría mayor valor al sistema; pero se explicó que, de la planeación de un proyecto a la obtención de resultados, la ejecución es clave, y ese factor de Capacidad de Ejecución le está faltando al país; por ello vemos que allí existe una gran oportunidad para que la Comisión agregue un importante valor, dentro de las consideraciones de apoyo que el poder Legislativo debe dar al Ejecutivo.

Se entiende por Capacidad de Ejecución el aporte financiero de inversión, la competencia técnica y operativa para ejecutar los proyectos, los esquemas de contratación y el marco fiscal y legal, que facilite la participación del sector privado de manera independiente, y también en asociación con las empresas nacionales que operan en el sector energético. Los países  exitosos en la generación de energía, tienen muy claros los roles de las instituciones involucradas en la administración del proceso. Una vez el país tiene definido el portafolio o cartera de proyectos, busca esquemas de ejecución que le permitan a las empresas nacionales encargarse de la ejecución, o se licita y otorga la misma a empresas privadas nacionales e internacionales.

La Capacidad de Ejecución en México la conforman además de las empresas productivas del Estado, más de 70 empresas operadoras  nacionales e internacionales que obtuvieron en buena lid, más de 100 contratos para explorar y producir bloques y campos; la conforman también un grupo importante de fondos de inversión e inversionistas privados que han confiado en el marco legal e institucional que tiene el país, y que fueron responsables de echar andar la reforma energética; es decir que México cuenta con una capacidad de ejecución grande; no obstante hay oportunidad para mejorar el seguimiento del avance de la ejecución.

Adicionalmente, las empresas del Estado tienen asociaciones o alianzas con empresas privadas en campos para explotación y extracción de hidrocarburos y/o la generación de electricidad, y eso también es un componente importante de la Capacidad de Ejecución del país, misma que actualmente pudiera estar subutilizada, y que presenta oportunidades para mejorarla. Por ello las empresas nacionales, deben revisar el  alcance de sus contratos de alianzas o asociaciones con terceros, para buscar apalancamientos con sus aliados o socios, no solo en las inversiones, sino también en  tecnologías, y eficiencias operativas, que pudieran tener esas empresas, que disponen de una solidez institucional y organizacional.

Aquí es donde vemos una gran oportunidad  para la Comisión de Energía de jugar su rol de cuestionador del uso adecuado u óptimo – pudiéramos decir – de la capacidad de ejecución existente en el país, para ayudar a acelerar el desarrollo de proyectos y generar inversión, lo cual se convertirá en detonador de empleos y mejor calidad de vida para los mexicanos que se incorporen en el desarrollo de esos proyectos. Las invitaciones de la Comisión a empresas privadas para que expliquen cómo están avanzando en sus proyectos – incluyendo aquellas que trabajan con Pemex y la CFE, les da la oportunidad de conocer a viva voz de parte de los protagonistas acerca de sus realidades, logros y necesidades, y de esta manera la Comisión desempeñará un papel importante como protagonista de los logros energéticos del país.